El palista Gualeyó se prestó tras su regreso triunfal en
el mundial de Milán Italia a una emotiva entrevista con el periodista también
de nuestra ciudad Sebastián Galligó, para el matutino “Uno” de la capital
provincial. Dal-Bó viene de conseguir junto a sus compañeros de K4 1000 la
clasificación a los juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Quedarse afuera de los Juegos de Londres fue un
golpe durísimo para el palista de Gualeguay Daniel Dal-Bó. A tal punto que
pensó en “dejar” el deporte, según confesó. Sin embargo no se quebró y esperó
su momento. Siguió sumando medallas en el circuito internacional y este año
tenía dos grandes desafíos: los Panamericanos y la Clasificación a Río de
Janeiro 2016. Sumó una de plata en K1 1000 y la de bronce en K4 en Canadá para
ir con la cabeza preparada a Italia para llegar a su máximo sueño.
En una carrera inolvidable iba a llegar el pasaje.
Junto a Juan Cáceres, Pablo Martín de Torres y Gonzalo Carreras, logró el
tercer lugar en K4 1000, en el Mundial de Canotaje en Milán (Italia) y
estará en la competencia más importante para cualquier deportista. “La clave
estuvo en la preparación “psicológica” del equipo” aseguró Dal-Bó.
—¿Qué significó clasificar a un Juego
Olímpico?
—Un objetivo cumplido, fuimos a buscar eso y
sentimos que cumplimos. Siento que me saqué una espina porque en 2011 no lo
pudimos lograr y no pude ir a los Juegos. Esto me motiva mucho para
seguir.
—¿Antes de viajar y luego de los Panamericanos
manifestaste que iba a ser muy complicado por qué se les dio?
—Siempre es muy difícil porque hay muy pocas plazas
para los Juegos y el nivel es cada vez más fuerte. Sentimos que mejoramos y
cuando vamos a competir nos damos cuenta que los otros también mejoran y cuesta
mucho. Este año pienso que laburamos un poquito más y pudimos meter el salto de
calidad.
—¿El mínimo detalle y la preparación fina es tan
influyente?
—Se trata de enfocarse y estar bien mentalmente.
Laburamos mucho psicológicamente para ganar y quedamos terceros. Nos costó
bastante recuperarnos de ese golpe en los Panamericanos. Porque nos preparamos
para ganar y ser los mejores de América y salimos terceros. Entonces fuimos a
competir como si fuéramos los mejores de América.
—Fueron muy regulares toda la carrera, pero en el
final se acercaron todos ¿Te podés abstraer de la presión de ver el bote cerca
o tienen la mirada fija en la meta?
—En la carrera te juega mucho la cabeza. No es tan
larga, pero pensás muchas cosas porque sabés que en el final todos van a
apretar. En los Panamericanos nos falló eso, la cabeza y sobre el final se nos
metieron Brasil y Cuba y llegamos con la velocidad del bote. Esta vez
cambiamos, pero siempre te das cuenta y hay que trabajar para superar la
presión.
—¿Tus compañeros también lo sufrieron?
—Por los menos con Pablo que corrimos juntos en K4
en 2011 sí. Hablamos de no meternos tanta presión y los otros dos tenían muchas
expectativas y tuvieron que trabajar para manejar los nervios. No tirar
todo.
—¿Y ahora en los Juegos?
—El objetivo es estar en la final. Hoy no estamos
para estar en el podio, pero nos quedan 11 meses y vamos a tratar de hacer todo
lo posible para llegar de la mejor manera. Es muy difícil lograr una medalla,
pero vamos a intentarlo.
—¿Por qué cuándo te quedaste afuera de Londres
fuiste tan autocrítico y exigente?
—En realidad, antes tomaba como que no haber ido a
los Juegos me había defraudado. Pero porque consideraba que tenía el nivel.
Después uno se tranquiliza y a veces no se dan las cosas por otros factores. En
su momento pensé hasta en dejar y me di cuenta que no era la solución. Seguí
insistiendo y sabiendo que podía clasificar y también que no, porque es muy
complicado. Maduré un montón.
—¿Te tomaste un segundo para pensar que vas a estar
en una Villa Olímpica con los mejores atletas del planeta?
—Realmente no lo pensé. Estoy con calma y lo más
tranquilo posible. Si te tomás todo a lo loco te tira para atrás y te vas de lo
importante que es enfocarme en a qué vamos a ir.
Los mejores de América
Cuando el equipo argentino sumó el bronce en los
Panamericanos se celebró a medias. Porque internamente sabían que estaban para
más. En Toronto, Cuba y Brasil terminaron arriba y pusieron dudas sobre la
clasificación a los Juegos en el Mundial. Pero al final todo cambió. Los
argentinos realizaron una competencia tremenda en la cual mantuvieron un ritmo
impecable a pesar de la remontada de los seguidores. Argentina cerró la
competencia detrás de Alemania y Kazajtán y Brasil y Cuba en la quinta y octava
colocación.
Fuente y foto: Ovación Diario Uno Paraná.
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