martes, 2 de febrero de 2016

Bochornoso torneo provincial

El plantel de Sportiva previo al Partido con Instituto

A pesar de los informes labrados por el club Sociedad Sportiva, a pesar del informe de la policía de Gualeguay y de que se multiplicara en gran número el operativo policial para el encuentro de vuelta de los cuartos de final entre Instituto de Paraná y Sportiva de Gualeguay el encuentro sólo tuvo 20 minutos y debió ser suspendido.


Desde la Federación Entrerriana de Fútbol y en lo que corresponde al presidente de la entidad, Julio Goyeneche, se hizo caso omiso a todos los informes labrados, al del árbitro del encuentro de ida, al que hizo el club y al que hizo la policía.

El partido estaba catalogado de alto riesgo sin embargo la Federación “Julio Goyeneche” decidió que se juegue igual, decidió que Instituto mantenga la localía, que el partido se juegue con público, cuando en la previa se dieron un sinfín de amenazas de los propios jugadores paranaenses a los de Gualeguay, como así también al público Gualeyo.

La cancha se mostró en un estado impresentable sin ningún tipo de garantías de seguridad para los visitantes. Sin embargo parece que se debía jugar igual. El terreno de juego calamitoso, el estado del alambrado impresentable, llegar a los vestuarios, parecía una travesía hacía “la boca del lobo”. Pero el partido se debía jugar igual.

La policía encamino a los visitantes a que pasen por el frente de la cede,  delante de los hinchas locales, quienes apedrearon ante la mirada de la policía los móviles en los que se transportaban los jugadores y dirigentes Millonarios. Pero el partido se debía jugar igual.

Los dirigentes locales, nunca aparecieron, Sportiva ingreso al rectángulo de juego hizo el precalentamiento ante la amenaza constante de la hinchada rival. Pero el partido se debía jugar igual.

Tras el movimiento precompetitivo se encaminaron hacia los vestuarios, a firmar la planilla y ultimar los detalles para el juego aunque ya no había mucho más que hablar, al ir hacia los “vestuarios” los jugadores visitantes sufrieron escupitajos, amenazas agarrones y golpes por parte de los players locales. Pero el partido se debía jugar igual.

Una vez dentro de los vestuarios fueron los hinchas los que ganaron protagonismo y por un ventiluz comenzaron a apedrear a los visitantes, por lo que debieron salir de allí. Pero el partido se debía jugar igual.

Si ustedes se preguntan por el presidente de la federación, bien gracias. Cabe señalar que la cede está en Paraná, sin embargo ni el teléfono atendía. Pero el partido se debía jugar igual.

La ambulancia llegó 25 minutos más tarde por lo que el encuentro se demoró casi media hora, pero había que esperar. El partido se debía jugar igual.

El encuentro comenzó bajo un clima tenso, donde nadie sabía lo que podía pasar, pero con el perfume en el ambiente de que el encuentro no iba a terminar, pero se debía jugar igual.


Sportiva salió a jugar, si, a jugar, como lo hace siempre, al fútbol, mientras que el local desde el primer minuto salió a no jugar, salió a golpear, a amedrentar, a intimidar, pero el partido que se debía jugar tenía que continuar ya no había vuelta atrás.

La visita era la que tenía la pelota, la que contó con la chance más clara tal vez esto fue lo que hizo que el defensor Iván Pross intentará agredir con golpe de puño a Diego Denaday  y por lo que el juez del encuentro decidió expulsarlo. Pero el partido debía continuar.

Minutos más tarde una patada con los dos pies hacia adelante de Sebastián Sobernich le hizo ver la cartulina amarilla, pero el partido debía continuar..

Así quedo Franco Romero tras la agresión

Corrían 20 de la primera etapa cuando el partido se detiene por agresión con piedras de los hinchas locales al banco de suplente visitante, por lo que deben salir corriendo hacia la mitad de la cancha. Fue allí donde Franco Romero, quien miraba la apedreada desde la tribuna sufrió, en un acto totalmente cobarde, el golpe de puño y desde atrás por parte del arquero Roque Vallejo, pegándole desde atrás a una persona que no se podía defender, que no lo podía ver, tomando carrera y agarrando envión para hacer de su golpe aún más eficaz.

El encuentro ya no podía continuar pero parecía que todo se calmaba y que se iba a disponer a seguir cuando el árbitro le muestra la roja al golero que sale de sí, comienza a correrlo ante el accionar de la policía que intentaba detenerlo. El partido ya no podía continuar.

Sportiva debió salir de la cancha por arriba del alambrado y por un hueco en el mismo que hizo el grupo que acompaño al equipo a la capital provincial, previendo que el juego no iba a terminar, que algo grave podía pasar.

Jugadores, dirigentes, simpatizantes y periodistas debieron salir corriendo, escoltados por la policía ante una multitud que salía del estadio para ir a agredirlos, ante jugadores locales que se peleaban con la policía. El encuentro ya no podía continuar, el encuentro que se debía jugar pero que nunca se debió haber jugado, al menos en esas condiciones llegaba a su fin en tan sólo 20 minutos.


Ahora la preguntas del millón, ¿Goyeneche a dónde está? ¿De qué sirvieron los informes? ¿Por qué Instituto mantuvo la localía, cuando el encuentro estaba catalogado de alto riesgo? ¿La prevención donde estuvo? ¿Quién se hacía cargó si a Franco Romero le fracturaban la mandíbula? ¿Quién se hacía cargo si había un herido grave?

Ahora usted se pregunta y ¿La Federación?, ¿Julio Goyeneche? Bien gracias!!!

A más de 24 horas de lo sucedido la Federación sólo ha dado a conocer que el encuentro se suspendió a los 20 minutos de juego de la primera etapa.

Fuente video: Canal 2 Gualeguay Televisora Color

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